jueves, 3 de octubre de 2013

Argul pasadizo al pasado asturiano


Argul, el pasadizo asturiano al pasado

Argul es un pueblo rojizo de piedra y grisáceo de pizarra que se encuentra en lo más profundo del occidente asturiano. Un lugar que no dejará indiferentes a los viajeros que buscan rincones evocadores anclados en el pasado.

 Entrada a Argul
  
Argul es uno de esos lugares donde el asfalto finaliza y la historia y naturaleza comienzan. Este es otro ejemplo que recordaremos como una experiencia enriquecedora.

Argul es el pueblo más antiguo del concejo de Pesoz. Aquí vamos a poder conocer una arquitectura tradicional y muy peculiar del occidente asturiano con elementos típicos como los corredores y los pasadizos.

Una aldea que no vamos a tardar en recorrer. Es pequeña pero resulta muy acogedora y nostálgica por la forma en la que está construida y por los materiales utilizados. Sus casas están muy juntas una de otras y realizadas con materia prima extraída de los alrededores de la población.

 
concejo de Pesoz

La madera (en este caso de castaño y roble), el barro, la piedra y la pizarra grisácea con vetas de colores, dan una calidez especial a este entorno. Además, Argul, es un lugar de un silencio estremecedor. Aquí, si. El pueblo está prácticamente deshabitado.

 Un rincón pequeño y muy recogido que parece haber sido construido para defenderse de las inclemencias del tiempo, de los avatares de la historia y su aislamiento geográfico.

Antes de llegar, circulando por la carretera, ya podemos intuir que esta zona está bastante alejada de las poblaciones más importantes y por ello muy despoblada. Un paisaje espectacular nos espera después de cada curva que tomamos: bosques densos de castaños, abedules y robles asomándose en un terreno pizarroso con diferentes tonalidades.

 
Cartel de bienvenida 

Nos sorprende el cartel que nos indica el desvío. Y mirando hacia arriba, le vemos construido a media ladera de la montaña, aislado, sobre terreno muy abrupto y rocoso. Con el factor añadido de que se encuentra en el lado izquierdo del río Agüeira.
 ARROYO
 Aunque nos parezca que está muy alto solamente se halla a unos 300 metros de altitud sobre el nivel del mar. Todos estos detalles nos hacen entender el por qué sus vecinos se fueron de allí. ¡Y parece que nos da la bienvenida!

 ¿Entramos en este lugar lleno de encanto y silencio?

 Paseamos por sus callejones hormigonados donde el tiempo parece haberse detenido. Fotografiamos bonitas casas de piedra con tejados de pizarra. Algunas de ellas, nos llamarán la atención ya que están edificadas sobre la misma la montaña, incluso, sus muros son prolongación de la misma. De forma que, vemos paredes de pura roca donde se han adaptado las piedras después. Incluso algunos de sus muros obligaron a estrechar en demasía el camino.

  

Desgraciadamente podemos ver muchas casas completamente en ruinas donde la vegetación se ha adueñado de los muros que quedan en pie. Piedras rojizas que están coloreadas en tonos verdes. Aquí podemos obtener fotografías muy nostálgicas.
 Casas en semi ruina

Lo más destacado de Argul son los túneles y los corredores. Estos son los elementos más típicos que recordarás de este pueblo. ¿No te da la sensación, al entrar en alguno de los pasadizos, que nos trasladamos al pasado?

Al estar tan juntas las casas unas de otras, construyeron pequeños túneles que aprovecharon para unir las viviendas en su parte posterior creando bonitos corredores. Con este tipo de construcción ampliaban el hogar compartiendo espacio con el vecino. Podemos adivinar que algunas casas tienen un patio interior y un palomar en su parte alta.

  Argul inicio de tunel

 ¿Sabes qué si hubiéramos podido recorrer las galerías hubiéramos atravesado el pueblo sin necesidad de andar por la calle? El pasadizo más característico de Argul es el que tiene la Casa Vilar con unos 20 metros de longitud.

 ¿Sabías qué el origen de la palabra Argul procede del latín y significa: lugar cercano donde se abren los erizos de las castañas?


Este pueblo es de esos lugares donde los fotógrafos disfrutan del entorno, de esas pequeñas cosas y detalles que los demás no vemos. Argul posee un encanto especial para todos aquellos que buscan inmortalizar imágenes y perspectivas muy diferentes ancladas en el pasado.

Cuando salimos del pueblo, a unos 100 metros tenemos un castro en ruinas que no está datado por falta de estudios arqueológicos. Dicen los expertos que fue ocupado en época romana o anterior debido a las explotaciones auríferas que existían en el concejo de Pesoz. Existen leyendas que mencionan al pueblo musulmán. 
Argul fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2004 pese a estar prácticamente abandonado. Posiblemente, gracias a este reconocimiento oficial, actualmente, aun podemos disfrutar de algunas viviendas que han mantenido su estado de conservación.

  casa de las afueras


Hay algo intacto en la fisonomía arquitectónica de este pueblo que si se perdiera estaríamos borrando una página más de nuestro pasado histórico

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